Hoy fui al Unicenter a comprar (un libro y manos libres del celu) y aparte de acordarme de Sebas por cierta frase que dijo en el asado, me acordé del MTT (Morsa´s Trolas Tour) y pensé que era MTT´08, pero no, fue el MTT´07. Carajo, ya ha pasado un año de ese cumpleaños, lejos el mejor de todos, no por las señoritas, si no por la cagada de risa que genera la anécdota hoy en día. Aquél que no la conozca AJO Y AGUA, solo para entendidos y los que estuvieron presentes...
Así mismo me acordé de otro momento, no estoy seguro si fue un cumpleaños, pero creo que lo fue, uno en el que me dieron la sorpresa en casa de Peto, que luego salimos al río y que, a mi parecer, el que estaba al lado, era un taxista pedófilo porque para mí, esa chica, tenía 13 años, jajaja...
Lo que terminó de coronar una semana complicada en el trabajo es que se ha terminado todo con Débora (Cómo, nuevamente? o como dijo mi amiga Laura, la soltería te dura una semana y volves con ella) , en fin, la situación fue que el el viernes me puso muy, muy mal, para colmo eran las 21.30 y me puse del ortazo, mal, lágrimas... situación muy fea para que le ocurra a uno en el trabajo sin posibilidad de rajarme, ya que estaba solo... Tan obvia era mi cara que cuando mi reemplazo vino me preguntó qué me pasaba, en fin, cara de ortazo desde esa hora hasta las 23.30, que llegué a la estación de Retiro para tomarme el tren para ir a casa.
Pase al lado de uno de los tantos changos que venden el diario, pase y no le compre, pero pensé, "te va a hacer bien no pensar y ocupar la mente leyendo", por eso que volví, le di 50 centavos y cuando llegó el tren me senté a leer, cuando estaba más o menos en la estación Rivadavia, leo una columna que escribe el Gordo Casero y la nota estaba titulada "De la tabla de crecimiento ojeto-facial", en donde enumeraba distintas situaciones en donde la cara de ojete de uno se hacia evidente frente a cosas que nos pegan duro y nos hacen bajar de un hondaso a esta puta realidad determinando niveles en una tabla de "decibeles de hinchapelotez".
Por qué hablo de la nota del Gordo Casero? Porque la frase con la cual terminó su nota, me levantó totalmente el ánimo y evitó que me quede hecho un pelotudo lamentandome, que trate, en vano, de que las cosas sigan iguales o convencer con promesas de que voy a cambiar o pelotudeces similares, pero bueno, la frase en cuestión es: "Este fin de semana... bajá los decibeles... y protegete... de la cara de ojete".
Al principio, repetirme esa frase me pareció darme una sensación acartonada de que todo estuviera bien, pero a medida que pasaban los minutos y me asomaba la cara de ojete, me repetía esa frase y la verdad que me sirvió tanto como los brutos machetes que me hice en filosofía y pensamiento científico en el colegio... de esto último pueden dar fe Sebas y Silvio...
Podría decir que esa frase logró encaminar toda la desesperanza que me generaban estas situaciones y la capitalicé hacia cosas que me hacen realmente bien, como por ejemplo estar entre amigos, hacer ejercicio, escuchar música y también leer y tratar de rescatar viejas amistades que estaban empolvadas debido a mi cuelgue más que frecuente en este último tiempo.
Una de las herramientas que me ayudó es el Facebook, con el cual logré ponerme en contacto nuevamente con viejas amistades, ya conseguí un número de teléfono, y me enteré por medio de la madre que una amiga que conozco hace más de 13 años, ya tuvo su hijo (sabía que estaba embarazada y la vi el año pasado cuando estaba de 6 meses creo) y que este viernes cumple un año el nene así que caeré con un regalito...
Les mando un gran abrazo a todos y una muy feliz Navidad de corazón...
Nos vemos en la Vida Misma...
Por Matías...
lunes, 22 de diciembre de 2008
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